WhatsApp Spy y sus estafas

WhatsApp Spy y sus estafas

Las redes sociales y muchas aplicaciones de mensajería han puesto la comunicación en nuevos niveles nunca antes experimentados.

A golpe de celular podemos contactar con cualquier amistad o familiar, sin importar cuántos kilómetros estemos distanciadas, pero tan sólo esta pequeña ventaja, traída a modo de ejemplo, puede servir para mostrar cómo todos los avances también se constituyen en dolores de cabeza.

Y es que las facilidades de comunicación elevadas por las nuevas tecnologías también suponen nuevas problemáticas y el relanzamiento de otras.

¿Qué queremos decir?

Con lo dicho queremos decir que ningún desarrollo está libre de problemas y desventajas. Todo en esta vida tiene pros y contras.

Así por ejemplo, para acabar de apegarnos al tema central, una aplicación como WhatsApp, que favorece un intercambio con nuestros contactos telefónicos más amplio que nunca, también puede suponer casos de celos entre parejas, acosos, sexuales o no, y estafas.

¿Por qué WahtsApp?

Por supuesto, esto pasa también con cualquier red social, no sólo con WhatsApp. Pero quisimos tomar a la app líder de la mensajería instantánea por un curioso caso de estafa que aún puede que no esté cerrado del todo.

Se trata de WhatsApp Spy, una aplicación que prometía a quienes la instalaran que iban a poder espiar conversaciones de WhatsApp, tanto las propias de ellos, como las de las personas que quisieran.

¿Espiar?

Sí, leíste bien, espiar.

La posibilidad de hacerlo, aunque es totalmente ilegal porque es violatorio de la intimidad y privacidad de las personas, es un deseo de muchas personas.

Los móviles de tal deseo pueden ser muchos y variados. A veces podemos querer tener conocimiento de las conversaciones, y el contenido de las mismas, de algunos de nuestros contactos sencillamente por curiosidad, por desconfianza, sobre todo hacia la pareja, y hasta por cuestiones de seguridad.

No obstante, es universalmente aceptado por cuestiones morales que el fin no justifica los medios, por lo que ninguna de estas razones puede justificar el cometer un delito como espiar las conversaciones ajenas. Ni en WhatsApp, ni en ningún otro escenario.

WhatsApp Spy y sus estafas

El caso de WhatsApp Spy

Partiendo de los intereses de algunas personas por espiar conversaciones de sus contactos, y enfocándose en esos intereses, han surgido entonces aplicaciones o “métodos” que supuestamente permiten hacerlo.

Uno de los casos más sonados es el WhatsApp Spy, el cual, como su nombre indica, prometía a quien lo descargase e instalara que iba a poder espiar las conversaciones de quien quisiera.

Pero sucede que esto era una completa estafa, en la cual, o en alguna similar, pueden caer todavía gran cantidad de usuarios.

¿Por qué estafa?

El programa es y era una estafa tan solo por el simple hecho de prometer la posibilidad de espionaje, lo cual es como vender un artículo cuya compra y consumo es un delito severamente penado por la ley.

No obstante, a los ideólogos de la estafa no les bastaba con esto y fueron más lejos, ya que cuando alguien se instalaba la app, recibía una cantidad inusitada de mensajes SMS Premium, que tenían altos precios y engrosaban desmesuradamente los pagos por concepto de factura telefónica.

A día de hoy se desconoce la suma total que lograron estafar los creadores del artilugio porque ciertamente era relativamente poco lo que le sacaban a cada usuario. Esto motivó a que muchos, ya sea porque no se percatasen o por quitarse trámites de encima, no hiciesen la denuncia correspondiente.

Pero a juzgar por lo rápido que se propagó el comentario de la existencia de una app que permitía espiar, y la aceptación que tuvo si nos basamos en las muchas personas que la descargaron y la instalaron, el fraude fue de grandes proporciones.

Claves de su éxito

WhatsApp Spy es un excelente caso de estudio para conocer cómo logran posicionarse estas estafas.

Resulta que para el usuario común esta bien podría ser una app oficial, ya que al entrar a su web se topaba con interfaces y diseños muy similares, casi idénticos, a los de la página oficial de WhatsApp Inc. y los de la propia aplicación de mensajería.

Esto trabaja directamente en el subconsciente y hace pensar que estamos en presencia de una herramienta desarrollada, o al menos patrocinada, por los creadores del programa que todos queremos tener, si no tenemos ya, en nuestro smartphone.

Asimismo, los impulsores de WhatsApp Spy trabajaron muy bien la publicidad de su creación, posicionándola en redes sociales y blogs, de forma que la idea de poder espiar las conversaciones en WhatsApp llegase a conocimiento de todos aquellos que querían o tenían intenciones y “motivos” para hacerlo.

Conclusión

Además, pensando como usuarios, un robo de este tipo nos hace víctimas, pero a la vez comisores de delito. Nadie está justificado para querer espiar en los asuntos íntimos y privados de nadie.

Por ello, ante el descubrimiento de aplicaciones similares, lo mejor es denunciarlas de manera inmediata y no hacerse partícipes de la estafa. Con ello evitaremos que nos roben y se entrometan con nuestro teléfono y su contenido, pero también, e igual de importante, evitaremos que nos hagan partícipes de acciones castigadas por la ley.